20 abril 2009

ESTOY ESCRIBIENDO


EL DRAGON Y EL UNICORNIO

EL PLAN Y LOS DIOSES CAPTITULO 10

Al día siguiente después del mediodía Fêrlim despertó muy descansado y jovial. Bajó a la cocina a picar algo. Allí estaba su padre comiendo una ensalada con aguamiel. Abrió la despensa y cortó un buen trozo de queso con unas viandas sazonadas y un poco de pan duro. Hoy era un día de descanso para todo el pueblo, no es de extrañar después de una noche “loca” y el homenaje al difunto.

-¿Cómo estás Padre? Lamento mucho lo de tu amigo que fue un buen hombre con un destino trastocado.-se compadeció.

-Agradezco tu compasión, hijo mío. De momento estoy bien y en paz mas siento que nuestro Tronk ha pasado a otra cosa. Que es feliz e inmortal. Oye, por cierto, que sucio tenía Kristal el vestido anoche- de un tono serio y emocional pasó a una pregunta con sarcasmo.

-No entiendo la pregunta, ¿a dónde quieres llegar, padre? Supongo que se caería o se apoyaría en algún lugar sucio, ¡Qué sé yo! ¿Por qué me preguntas eso?- Dijo escurriendo el bulto.

-No, por nada. Es que os vi subir por encima del Mirador y el vestido lo tenía sin manchas, por los menos a mi me lo pareció; supongo que las estrellas se verían espectaculares desde ese saliente.-Su padre empezó hablarle con sinceridad.- Te lo digo por propia experiencia, pues fruto de nuestro amor y lujuria hace más de 16 años pusimos la semilla de lo que hoy eres tú, precisamente en ese mismo lugar. Así que no te apures, pues el Gran Acto es sagrado si su Dâemon principal esta guiado por el Amor. Si es solo lujuria ya no sería un gran acto, aunque útil y placentero alivio. Nunca reniegues ni reprimas de ellos pues son útiles y necesarios para la vida, simplemente habría que tener prudencia para no traer hijos no deseados. Como padre tengo el compromiso de informarte cuando detectamos sospechas de su uso por parte de nuestros hijos, así que sin apuros tanto tu madre y yo estamos dispuestos a la aclaración de tus dudas para satisfacer tus conocimientos.-mientras Tirám explicaba su hijo sonrojado escuchaba con mucha atención con la generosidad y protección con que le hablaba.

-Padre, me alegra mucho que hables así y en ese tono, sin que lleguemos a discutir como en otras ocasiones, mas mi estima crece en mí hacia ti y ha roto mi creencia de hombre tosco la cual compartía hasta ahora. Reconozco que la falta de comunicarme contigo me entorpece y limita nuestra relación Padre e Hijo. Normalmente tengo asumido que quien más me enseña es madre. Y no quiero seguir con esa creencia.- En esos instantes de conversación Junieäl aplaudía la sinceridad entre ambos desde el salón.

-Fêrlim, creo que para ti, tu padre es un gran desconocido. Así que dentro de unos días serás el ayudante temporal en la carpintería, tómate unos días de descanso mientras se ajusta con Jomàs y Yurie, pues ellos se encargarán del oficio de Tronk. Tenéis tiempo de sobra hasta el solsticio de invierno para conoceros mejor salvo algún ajuste.- explicó Junieäl.

-¿Luego quien me sustituirá? –preguntó con sorpresa.

-No te preocupes, pues vendrá gentes de la Región Media y Baja Región que deberán distribuirse en Rûndall, Sèndall y Kûalla. Tenemos que preservar, cuantas más gentes, mejor; así que la región nórdica servirá de refugio definitivo y en última instancia Rûndall. Puede que lleguemos a ser el último bastión si las cosas se ponen muy mal para luego podre regenerarnos en una nueva Utopía. Aquí nunca podrán derrotarnos pues es el único sitio del mundo donde la magia es muy poderosa y nada malo puede sucedernos.- dijo la dama.

-¿Quiénes hemos sido elegido para después del Solsticio?- pregunto con ganas que llegara ese día.

-De Rûndall estáis Kristal, Carla, Liàm, Krissmo Mifus y tú; dos miembros aportaría el pueblo de Sèndall y tres Kûalla. Formaréis el Consejo de los doce Deiying.- dijo su madre.

-Madre, sé que eres muy lista, pero de cálculo no andas muy bien, yo he contado once. Y otra cosa ¿por qué vamos más gente de aquí? ¿Krissmo? Es un buen tipo, el más gracioso del pueblo pero es un patoso y a Mifus apenas lo conozco.

-Antes de nada, tenlo siempre presente que ni la vanidad y la falta de humildad son caminos válidos puesto que terminan en el desprecio por los demás. Nadie es imprescindible, ni siquiera yo, o Rûmdall. El Dâemons de Krissmo es muy fuerte aunque no te lo parezca. Una de las capacidades de todo ser humano es poder cambiar a través de la elección, ya te lo comenté hace dos días. Si no estaríamos comiendo raíces y en estado salvaje…-hizo una pausa después de reprenderle- El número 12 lo completaría un adulto, aunque todavía no está decidido. Fêrlim se sintió avergonzado y recordó que conservaban todavía esperanzas por regenerar a Lomgi, a pesar de su estado casi deshumanizado ¿porque no iba estar preparado su amigo Krissmo? A Mifus lo conocía muy poco como para opinar.

-Disculpadme, siento mi presunción. Si yo aprecio mucho a Krissmo, es mi amigo. ¿Porque 11? Bueno 12 con el adulto. También, ¿el consejo de los 12 Deiying? ¿Y porqué menos miembros en de Kûalla y Sèndall?-dijo disculpándose y preguntando sus dudas.

-Esto no es definitivo, puede variar con el tiempo según se presente los futuros acontecimientos. Tan solo te responderé a la última pregunta, y el resto lo sabrás más adelante. Donde más fuerza tiene la Wällyda es aquí. Aquí empezó todo, el proyecto Utopía donde partió hacia todas las regiones. Aquí formamos el primer consejo, hace ya mucho tiempo. Rûmdall se quedó en el bosque del Unicornio más tres del Consejo aquí en el pueblo y uno para los dos pueblos más cercano: Kûalla y Sèndall. Tres fueron al Bosque de las Dudas, cuatro a Dunäi en el gran desierto y uno en Marlâde, en las tierras del sur. El número doce se marchó, Ruloff, más allá del Gran Mar.-contestó explicando.

-De nuevo te digo que los cálculos no se te dan bien, pues contando a Rûmdall me salen 14. Aquí estamos, en el Norte el grupo entero, sin embargo en Dunäi y en el bosque de las Dudas hay más miembros originarios que por aquí. Tanto en la media y en la sur he contado ocho, el doble que aquí. ¿Me lo podrías explicar?- volvió de nuevo con su curiosidad.

-El número es lo de menos, se trata que detectamos mayor potencia aquí, ya averiguarás porqué sois todo del norte, y te vuelvo a repetir que es provisorio, tenemos estos 4 últimos meses para afinar nuestro plan. A Ruloff no lo cuentes pues ya no es de los “nuestros”. De aquí a unos días viene un mensajero que nos pondrá al día de cómo están las cosas por el sur. Así que relájate y disfrutas estos días de descanso pues pronto habrá mucho trabajo, afortunadamente hay reservas de madera, cereales que recogimos como te acordarás hace tres meses, el maíz pronto hay que recogerlo, la uva al mes que viene.-dijo.

-Ose sea-contestó – pretendéis aumentar las reservas para poder contener un número importante de gente. ¿Cómo lo vais hacer?

-Si hay algo que sobra acá es espacio y un exceso de riqueza para mantener sin apuros durante mucho tiempo cincuenta Rûndalls. Solo es cuestión de organizarse, trabajar duro al principio, muchas gentes que vendrán ya tienen conocimientos sobre algunos oficios, incluso traen novedades. En principio, haremos dos barracones en el gran prado y uno cerca de casa provisionalmente luego se estudiaría la distribución de las futuras viviendas con todo lo demás.- explico su padre.

-¿Tanta gente va a venir?-preguntó otra vez.- Si vienen muchas gentes, ¿no crees que aumentarán los problemas? Quizás haya personas que estén acostumbradas a otras cosas y les cueste adaptarse o no quieran adaptarse.

-Posiblemente sí. Debemos prevenirnos de lo peor, un gran Éxodo. De todas maneras nada es seguro, habrá que esperar acontecimientos. Todo eso lo hemos tenido en cuenta. Para eso están las asambleas, para discutir los problemas y buscar soluciones, en fin, ya se verá. Aquí tenemos los mismos derechos y deberes, no queremos dueños, señores, ni jefes. Hasta ahora aquí ha funcionado perfectamente, ha habido alguna dificultad y resuelto después. Aquí todo es de todos y para todos. Se respeta la naturaleza, se come lo que se necesita, algún caprichito de vez en cuando, se aceptan a la gente tal como es, todo el mundo tiene acceso a su vivienda como más le guste, se respeta al que solo come vegetales como al que come de todo. De cada árbol que se corta se plantan tres. Para no abusar del uso de las maderas lo combinamos con adobe y piedras de la cantera. El único problema que encontramos es de darle más duración algunos alimentos, en invierno vale pero no te puedes comer un buen tomate, una buena sandia o un buen melón. Pasamos de un frío y nieve en invierno a un calor sofocante en verano.

-¿Esta manera de estar en el mundo siempre fue así?-preguntó.

-No, pero es una larga historia que te contaremos más adelante, no fue siempre así. Llegar a esta forma de vivir es nuevo, experimentada por nosotros pero muy difícil de realizar, además se complica si se aumenta el número de gente, sus recursos y poder cubrir las necesidades de todos. El problema surge en las prioridades y nuestras valoraciones sobre el global de las cosas pero descubrimos hace mucho tiempo que lo más importante es la vida, las urgencias del momento y el respeto en donde nos ubiquemos, nada está por encima de la vida, ni siquiera los dioses.

-¿Cuáles son las urgencias del momento? ¿Si los dioses no son lo más importante? Dices que la vida es lo máximo. Todo esto es muy complicado.-la duda asomó en su cabeza preguntándose las explicaciones de su madre, mientras tanto su Juniäel empezó a relatar una historia:

-“Hace ya mucho tiempo una mujer de nuestros ancestros sentada estaba en una roca regocijándose de la belleza del cenit en un otoño rojizo esperando la llegada de su familia que habían salido en busca de comida. Vivía en la montaña, en una oscura cueva a una prudente altura para evitar que las bestias asomaran por allí. Ella era sabia pero anciana y dada su larga edad, le impedía poder ayudar a sus familiares en las provisiones, así que cuidaba de los pequeños que en esos momentos dormían. Había visto crecer a sus hijos y ahora compartía con ellos la crianza de sus nietos. Había vivido tiempos difíciles, al borde de su desaparición pero consiguió sobrevivir y valorar más su estancia en el mundo y a quienes amaba. En aquellos tiempos los dioses eran los elementos de la naturaleza y los veneraban. El sol otorgaba luz y calor, la tierra sus frutos y su belleza, el agua, el viento. El fuego calentaba sus hogares. En este devenir de pensamientos se quedó dormida. En sus sueños dos espíritus hablaron con ella:

-“Solemne anciana- dijo uno- soy un dios, el que ha creado tu mundo y ha puesto en tus manos la gracia de vuestras vida y mi mundo os ha otorgado todo lo necesario. Puedes ver a tus nietos gozar de mis privilegios, pero debes hacer un sacrificio a cambio de mis bondades, deberás matar al menor de tus nietos en alabanza a mi poder y gratitud.- Un terror engrandeció sus ojos pues cierto que la vida le había otorgado en cierto modo grandes cosas. En esos momentos se encontraba muy asustada y confusa y mirando al otro espíritu le preguntó: -Venerable señor, ¿qué sacrificios me exiges para complacer tu grandeza?

-Yo te conozco, te vi nacer, sentí tus sufrimientos y tus dichas y ahora observo con orgullo lo que me has dado, hacer crecer la vida en ti y en tu familia porque todo es vida y si aportas a su crecimiento has devuelto con gratitud a este hermoso equilibrio y aun si la urgencia del momento fuera tan solo comer para mantener el estomago lleno podrás luego agradecer y pensar libremente y quizás algún día puedas descubrir antes de tu despedida que algo de los dioses también están en ti, cuando abrazas a tu hijo y a tu nieto, cuando acoges la dicha en tu corazón, cuando tiñes de belleza tu mirada en el horizonte tanto si es de día como de noche, cuando das esperanza a los que amas, cuando te reconcilias con tus fantasmas y enemigos, cuando disfrutas de la comida, te cubres del frío y expresas en las paredes un mundo que percibes. Cuando haces todo eso es porque también eres divina.- En esos momentos su hijo mayor la despertó diciendo:

-Madre, hoy ha sido un día excelente de caza, todos traemos carne, frutas y vegetales y leña para el fuego, vayamos dentro, disfrutemos de lo que nos otorgan los dioses.

-Contenta estoy y grandes son los dioses pero también ilustres somos las mujeres y los hombres agradeciendo su generosidad de los frutos que nos otorgaron hace tiempo pero santo es el esfuerzo nuestro de poder contarlo después de recogerlo porque entre los dioses y nosotros quizás haya menos diferencias de la que creemos cuando aprendamos a descifrar las voces de nuestro corazón y nuestra conciencia.- así acabando se fundieron madre e hijo en un fuerte abrazo y esa noche hubo felicidad en toda la familia”...

-Madre, es precioso.-emocionado habló- Si que ha cambiado el mundo desde entonces. La vida era una constante lucha por la supervivencia pero si hoy lo podemos contar es porque ellos, nuestros antepasados no solo supieron sobrevivir, enfrentarse a peligros hoy día inexistentes también descubrieron infinidad de cosas de las cuales nos aprovechamos, y sobre todo aquellas personas que aprendieron a amar la vida, la compasión…

-Y la inteligencia, también le debemos mucho a ella. –Interrumpió su madre-Por eso fíjate como transformamos el mundo y a la vez nosotros y lo que nos depara el futuro… ¡Es increíble! Así que hijo, ¿Qué es más importante? los dioses cuyo mandato es satisfacer sus crueles sacrificios aunque en ello esté acabar con la vida de otros seres humanos, el uso indebido de lo que la naturaleza nos otorga y las justificaciones de aquellos que dicen y se rigen por los mandatos de los supuestos dioses y que estos mismos también predican su comunicación a través de Ellos. O aquellas personas que aun negándose a seguir esos dictámenes religiosos, negar sus creencias pero a la hora de la verdad luchan en su supervivencia por cambiar la opresión en justicia, aman a sus familias y les preocupa lo que le pase a los demás haciendo un mundo pleno de vida y paz, sin ningún tipo de daño. Se preocupan de repartir las riquezas entre todos y para todos sin ningún tipo de diferencias. Y si un pueblo tiene hambre…

-¿Has conocido todo eso? Disculpa mi interrupción-preguntó-.

-Si venerable hijo-empezó un tanto burlesca sin ninguna mala intención, tan solo bromeando- a lo largo de mis años he conocido a muchas gentes, cambios en la naturaleza y en las personas. Lo cruel fue el absurdo de las guerras y sus horribles consecuencias. He conocido demasiado daño, como entre hermanos destruirse, sembrando odio y desesperanza, hambre y ruindad. Como te decía antes, si un pueblo tiene hambre que es lo más urgente: Darle de comer y ayudarle a ser luego autosuficiente o hablarle de los buenos que son los dioses y sus dictámenes aunque tus intenciones fueran buenas para adoctrinarlos. ¿Qué es lo urgente del momento?

-Solemne madre-le replicó riéndose- lo más urgente es que coman y salir del escollo para no pasar más necesidades en el futuro.

-Pero es verdad que esto que ves a tu alrededor desde este comedor, esta casa…

- Me voy al pueblo,-dijo Tirám aburrido de las profundidades de ambos-¿necesitáis algo?

-si padre quiero una camiseta azul- pidió su hijo-.

-Y yo unas botas nuevas, por favor, las últimas las destrocé en la vieja Alameda.-pidió también su mujer.

-¿Alguna cosa más?-volvió a preguntar sin respuesta pues ambos siguieron con su conversación, así que salió por la puerta y su mujer le vio salir montando a Negro a través de la ventana.

-Continua, madre. Lo último que dijiste fue, esta casa…-pidió su hijo.

-Todo lo que estás viendo por propia experiencia, o que has percibido o incluso lo que te imaginas, gracias al contacto de otros. Yendo más lejos, en el principio del tiempo donde se originó todo hasta ahora, incalculable para nuestros humildes conocimientos e ignorancia, se supone que somos criaturas de los dioses quienes nos otorgaron la vida existente, ¡nos han dado tanto! ¿Cómo, entonces, negarnos a sus designios? ¿No deberíamos arrodillarnos ante sus peticiones?-siguió comentando.

-Por ejemplo ¿y si los dioses me pidieran que te matara para así complacer sus fines? No cumpliría con sus mandatos, serían dioses imperfectos, crueles y caprichosos sería contradecirse, si lo que más quiero en este mundo es a ti; además destruiría una vida, la tuya cortando futuras posibilidades en tus acciones. Estarían jugando con nosotros. Ahora entiendo que ni la vida está por debajo de los dioses, se suponen que son puros y perfectos, magnánimos en bondad y compasión y que nosotros fuimos arrojados a esta vida y como me dijiste hace uno días que elegimos en cada momento, en cada instante.

-Parece que estás comprendiendo algo, pero no es suficiente.-volvió con una contrarréplica-Si los dioses son perfectos como es que permiten que unos sirvan de alimentos para otros. El zorro mata al conejo, el cuervo rojo a la libélula. ¿No están siendo crueles unos animales con otros? Nosotros nos alimentamos del cerdo, la ternera, el buey, también del conejo y otras alimañas. Si todos somos parte de un todo, El Wällyda. Me da que hay imperfecciones ¿cómo van a ser los dioses perfectos? Si permiten la crueldad es que ellos también lo son y así muchos adoradores pueden justificar ciertas fechorías.

-Según me cuentas-contestó- somos siervos y caprichos de los dioses, y que juegan con nosotros, mas creo que la potestad de ellos están por encima de esos deseos, lejos de ser divinos. Si un supuesto dios me pidiera matar, me rebelaría. Y más a un ser querido.

-Entonces te castigarán por no cumplir su mandato; llenarán tu vida de desgracias y maldiciones-volvió a decirle.

-“Mis dioses” no actúan así, no son opresores y vengativos, no proceden a través de interés, el negocio y el temor. Ellos son generosos y desinteresados, me dejan elegir y compasivo con mis errores. Ellos quieren que madure, comprenda y comparta que no desprecie la vida que comparto con otros seres humanos, y la naturaleza en todas sus dimensiones, que utilice todo lo que necesite sin abusar de su generosidad…-le contestó.

-Entonces hablas de lo que imaginas o crees acerca de los dioses, no de ellos en sí.- le volvió a decir.

-¡Es que tú estás haciendo lo mismo! Esto es una discusión sin sentido, pues hablamos de las ideas sobre ellos en sí visto desde dos puntos de vista, ¿Cuál es la correcta? Dímelo tú. Yo ya estoy perdido y confuso.-volvió a contestarle.

-¡Así es! De los dioses se puede decir muchas cosas, pero siempre está en juego lo que creemos acerca de ellos y siempre ponemos algo de nosotros de lo que son o dejan de ser aun lo que pudieran ser independientemente de nuestra realidad, creencia, fe o dogma. A lo largo de mi experiencia en conocido multitud de dioses, según las opiniones de las gentes, orientando así sus vidas. Y mi único criterio que se puede acercar más a que son las deidades, sean múltiples o única, que eso que se cree nos sea útil para vivir y se extienda en el tiempo y otra lo que nos produce en nuestro interior, que sea una sensación útil, positiva para todo y todos. Y si alguien viene con una revelación “divina”, mirar bien cuál es su mensaje y su utilidad con respecto al conjunto en todos los aspectos de la vida. Lo importante es Vivir y elegir como hacerlo y que eso que eliges no sea un impedimento para con los otros dando a otros lo mismo que quieres recibir tú independientemente de tus creencias, y si estas fueran diferentes siempre hay algo que te une. Lo importante es unir, no separar. Nuestra responsabilidad en nuestra breve vida es de humanizarla y humanizarnos, por ahí, creo, va la “cosa”.-terminó de hablar para luego volver Fêrlim volver a preguntar.

-Madre, todo eso está muy bien. Según he entendido que lo más importante no es la creencia en los dioses o dios alguno incluyendo en aquellos que supuestamente no creen en nada pueden hacer lo correcto en la vida y que está debe humanizarse o humanizarla y su método es diverso ¿pero, como voy a saber que estoy haciendo lo correcto? ¿Cuando estoy humanizando? ¿Qué es humanizar? Y por último, ¿acaso no madre no era una diosa, la cual es inmortal y según el Tel-dall fue la que creo vida en este mundo, semejante don es propio de los dioses o dios.-terminó sembrado de dudas.

-Más que sabrás cuando haces lo correcto lo sustituiría por cómo te sentirás cuando lo realices, ese sería un indicador. Tú me podrías replicar que el nuevo orden pueden que esté haciendo lo correcto, habría que tener en cuenta sus consecuencias y que no es lo mismo imponer que poder elegir libremente, ¿acaso están dando esa opción? Por tanto, si mi Dâemons es darme a mí y dar a otros tal como queremos para nosotros, estoy abriendo caminos de infinitas posibilidades y experiencia de ello hay para rato, estimado hijo cuando uno hace lo correcto, se siente bien con los demás y a la vez consigo mismo, estás colaborando con la vida y que esta se desarrolle, ¡sin límite! La Gran Cadena Sagrada. Humanizar tiene que ver con hacer lo correcto, es armonía, progreso, respeto por la vida. Es conocimiento, erradicar los males y las enfermedades, luchar contra la injusticia, repartir compasión e infinitos actos de bondad uniendo lazos en un sentido donde el tiempo deja de ser finito superando el daño mental destruyendo las bajas pasiones, como son la ira, el odio y la venganza. Y por último, lo relevante que un buen día, a través de tu experiencia descubrirás cuando has hecho lo correcto pues algo grande sucederá dentro de ti y simplemente reconocerás la “verdad revelada” y posiblemente no serás el único. Y aquí te dejo pues otros más sabios que yo te mostrarán el camino.

Fêrlim miró a su madre en un mar de dudas pero su semblante relajado transmitía una energía repleta de bondad y una fuerte sensación de unión con ella junto a una fuerza interior que le empujaba cada vez más su curiosidad por descubrir esa “verdad revelada” si es que existía o era una mera ilusión.

Autor:Paco Donaire




1 comentario:

Rudy Spillman dijo...

Querido Paco, trascienden en tu literatura épica tus sentimientos humanistas y un arraigado elemento de afecto familiar.
Te deseo mucho éxito con tu obra. Tienes lo necesario para continuar escribiendo.
Saludos.